Y sin embargo, algo los mantuvo vivos: la memoria de la gente, esa forma silenciosa y tenaz en que una ciudad recuerda lo que le importa, aunque nadie se lo haya pedido. No había patrocinios, ni viáticos, ni respaldo institucional. Los de ellas se perdieron en archivos polvorientos, en notas de prensa que nadie recortó, en medallas que nunca llegaron. Ellas llegaron a la final del mundo. Hoy la Ciudad las nombra. El Mundial de 2026 nos ha dado la oportunidad de devolverles el lugar que siempre merecieron. El Segundo Torneo Mundial de Fútbol Femenil de 1971 es uno de los capítulos más extraordinarios y olvidados del deporte mexicano. Ocurrió aquí, en esta Ciudad. La Jefa de Gobierno Clara Brugada bautizó con el nombre 'Pioneras del 71' una de las canchas que se están recuperando. El Director General del IMSS, Zoé Robledo, anunció que una cancha en la Unidad Independencia llevará el nombre de María de la Luz Hernández. Son gestos que importan: solo lo que se nombra existe, y al existir podemos recordarlo, asegurándonos de que sus nombres no se vuelvan a perder. Sus nombres merecen decirse completos: María de la Luz Hernández, María Eugenia Rubio, Elvira Aracén, Bertha Orduña, Irma Chávez, Alicia Vargas 'la Pelé', Lourdes de la Rosa, Patricia Hernández, Sandra Tapia, Yolanda Ramírez, Martha Coronado, Guadalupe Tovar, Silvia Zaragoza. Ellas son el ejemplo que cualquier niña que hoy patea un balón merece conocer.
Las pioneras del fútbol mexicano de 1971 finalmente reciben su reconocimiento
México homenajea a la selección femenina que llegó a la final del Mundial 1971 sin apoyo. Antes del Mundial 2026, una cancha lleva su nombre y se recuerda su hazaña de asistencia récord y su legado para nuevas generaciones.